El defensor no se presentó al entrenamiento de este miércoles luego de que la dirigencia rechazara su pedido para regresar a Estudiantes. En el club evalúan qué medidas tomar ante la ausencia y su futuro en el plantel quedó en duda.
El conflicto entre Marcos Rojo y Racing sumó un nuevo capítulo este miércoles: el defensor de 36 años faltó sin aviso al entrenamiento del plantel. La ausencia ocurrió un día después de la reunión que mantuvo con Diego Milito, en la que le manifestó al presidente su intención de interrumpir su vínculo con la Academia para regresar a Estudiantes y disputar las semifinales de la Copa Libertadores. La respuesta de la dirigencia fue negativa y desde el club aseguraron que no existe intención de permitir su salida antes de la finalización de su contrato, prevista para diciembre.
La situación se produce, además, mientras Rojo atraviesa un problema físico. Racing informó oficialmente que el central sufrió un “traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha” durante el último partido ante Boca. Sin embargo, según informó Racing de Alma, desde la institución consideran que esa lesión no justificaba su ausencia, ya que la recuperación debía realizarse en el club. Por este motivo, la dirigencia analiza qué medidas tomar ante lo que considera un acto de indisciplina.
El futuro inmediato de Rojo quedó así en duda. De acuerdo con la misma información, si el defensor mantiene su postura, existe la posibilidad de que sea separado del plantel y no vuelva a jugar con la camiseta de Racing, pese a que tampoco pueda concretar ahora su regreso a Estudiantes. La situación también representa un problema deportivo para el cuerpo técnico interino encabezado por Sebastián “Chirola” Romero: sin Rojo, el único marcador central zurdo natural disponible en el plantel es Gonzalo Escudero, aunque Nazareno Colombo también puede ocupar esa posición.





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